Como una joven de 23 años, nunca pensé que este sería un desafío que tendría que enfrentar. Perder a la persona que era antes solo fue una motivación para volver a ser esa persona. Agradecí poder empezar la terapia ambulatoria 2 semanas después de salir del hospital. Llevo 6 meses y ya puedo caminar, pero también estoy empezando a aprender a correr de nuevo como antes. Me dije a mí misma que nunca, jamás, me rendiría hasta volver a hacer las cosas que amo, y lo mantengo. Todavía no estoy al 100%, pero me estoy fijando metas para los próximos 6 meses.